miércoles, 30 de mayo de 2012

Pensamientos

Hola, hola soñadores^^ Hoy vengo a traeros una historia que escribí ayer para un concurso de microrrelatos^^


Lo odio. Odio ese sentimiento de impotencia que tienes cuando sientes que no puedes hacer nada. Y es cierto, no puedo hacer nada, al menos, ya no. Ya se ha ido, ha cogido el avión y se ha ido, y yo no he hecho nada para evitarlo. Todo por mi maldito orgullo. Y ahora estoy aquí, sentado en las escaleras, sin moverme, como un idiota, con este sentimiento de que ya no puedo hacer nada. ¿Cómo puedo resultar tan idiota? Tendría que haber hecho, haber dicho algo. Pero no… prefiero ser orgulloso y no ceder. Si encima ella me había dado una oportunidad… “Sé que estás arrepentido, dime que me quede y lo haré”, había dicho. Y yo ni siquiera le había mirado a los ojos. Ya nada puede cambiar, lo nuestro fue una historia de un solo día, no tengo nada de ella más que su nombre. Kim. Seguramente ahora mismo estará todavía en el avión y ya habrá encontrado a alguien con quien sustituirme. No puedo creer que sea tan idiota, sólo una oportunidad. Una oportunidad más y juró que no la dejaré marchar.
Subo a casa y enciendo la televisión. No puede ser, me quiero morir. Ahora sí que se ha acabado todo de verdad. Acaba de salir una noticia de un avión, se ha estrellado. Ha muerto. Ahora sí que no volverá nunca y todo es culpa mía. No tendría que haberle dejado marchar. Aún seguiría viva.
Con este último pensamiento en la cabeza vuelvo a salir. Necesito pensar, todo ha pasado demasiado rápido. Entonces se me ocurre, puede que no haya sido su avión, también puede que sí pero nunca lo sabré.


lunes, 28 de mayo de 2012

El jardín de la abuela.

¡Hola a todos! Para estrenar el blog con su primera historia os voy a dejar esta historia^^ La escribí hace un tiempo para un concurso de relatos que organizaron en un roro y no tiene continuación (por mucho que me lo pidiesen sí, termina así xD)

El jardín de la abuela

¡Era el jardín de mi abuela! No podía creerlo. Me recogí el vestido y eché a correr hacía él. Estaba segura era el jardín de la abuela. Lo había encontrado. ¡Por fin! Llevaba tanto tiempo buscándolo.

—Has tardado mucho en encontrarlo.—Dijo una voz a mi espalda.
—¿Tú qué haces aquí?
—Esperarte, resulta obvio, ¿no?
—Y, ¿para que ibas a querer verte conmigo? Ya lo dejaste bastante claro el otro día, ¿no?— Dije mientras apretaba los ojos en un intento por contener las lagrimas.
—Todavía no lo has entendido, ¿verdad?
—Entender, ¿qué?—Las lagrimas se precipitaban por mis ojos. D e puro dolor. La angustia de volver a verlo después de aquella pelea, me estaba ahogando.
—Que era lo que tenía que hacer. Annie, tú y yo no podemos estar juntos. Y sigo pensándolo.

“Y encima tiene la cara dura de venir hasta aquí y esperarme solo para decirme eso”

—Pero, —continuó— eso no quita el que le prometiese a tu abuela que conseguiría que encontrases este sitio por ti misma.
—Tú pusiste las pistas ¿verdad? —Intentaba que mi voz sonase tranquila, pero la tristeza me corrompía por dentro e inundaba mi voz.
—En efecto, fui yo.
—Muy bien… pues ahora… ahora vete. ¡Y no vuelvas! ¡No quiero volver a verte! ¡No quiero saber nada más de ti! ¿Te enteras? —Caí al suelo, hundida en mi propio llanto.
—No puedo. No puedo irme y dejarte así.
—¡Tú tienes la culpa de que este así! Me dejaste quererte. Me hiciste enamorarme de ti como una gilipollas, para después de saberlo todo, después de aceptarte tal y como eres decirme que no puedes estar conmigo. Qué eres peligroso. ¡Já! Y un cuerno, ¿sabes? Si fueses peligros, si hubieses querido atacarme, ya lo hubieses hecho. Mucho antes de que yo supiera tu secreto.
—Pero, ¿es que no te das cuenta? ¿No te das cuenta de que todo esto lo hago por ti? ¿De qué lo hago para protegerte? Yo ya soy bastante raro, no quiero que tú lo seas también.
—¡Pero a mí no me importa lo que eres! ¿Y que si tus padres eran enemigos mortales?
—¿Enemigos mortales, Annie? Eran más que eso. Yo no debería existir. Nunca debería haber nacido. Una vampiresa no puede tener un hijo con un hombre lobo. Eso no debería existir. ¡Yo no debería existir! Soy una malformación, Annie. Y muy peligrosa además. Lo siento, princesa. No te haces una idea de lo que me duele dejarte, pero no saldría bien.
—¡Claro que saldría bien! —Exclamé.
—No, princesa. No saldría bien. Créeme. Nunca te olvidaré. Eres fantástica. Lo mejor que me ha pasado.

Se dio la vuelta, listo para marcharse y dejarme ahí hundida en mi gran depresión.

—Te quiero. —Le dije.
—Y yo, princesa, y yo. —Fue lo último que le oí decir antes de sumirme en un llanto incontrolable.



domingo, 27 de mayo de 2012

¡Hola! Bienvenid@s (:

Hola pequeños soñadores! Os doy la bienvenida a mi pequeño mundo^^ He decidido enfrascarme en esta nueva aventura en la que iré subiendo mis relatos, historias, etc. Sólo os dejo un aviso, no siempre termino las historias y, además, me desanimo fácilmente cuando veo que a la gente no le gusta y por ello las abandono, si veo que a nadie le gusta me lleva a pensar que no es una buena historia y la dejo de escribir.
Solo os pido una cosa si decidís seguirme, que me digáis que os parece sinceramente, no quiero que me digas un me gusta o lo odio, si no que me digáis si es bueno por x razones y si es malo por x razones.
Sin más espero veros mucho tiempo por aquí y que me apoyéis en esta nueva aventura.

Besines^^