viernes, 20 de julio de 2012

ETRUME: Capítulo 1.

Hola, soñadores. Sí lo sé tengo este blog casi abandonado, pero últimamente entre una revisión y otra que tengo que hacer se me hace imposible escribir u.u Y no creáis que no me fastidia ¬¬ En fin he estado reescribiendo el primer capi de esta novela, sentía que la tenía más abandonada que las otras, y que a este capi le faltaba algo. Así es que lo escribí de vuelta, es un poco más largo, pero creo que queda mejor, además me encanta con qué acaba el capi MUAHAHA! Sí, lo sé soy muy mala :P Aprovecho para pediros que, por favor, contestéis en la encuesta que voy a poner en el lateral derecho del blog. Estoy escribiendo dos novelas más... sí, sé lo que estáis pensando esta chica no para, pero qué le voy a hacer amo escribir y no puedo impedir que me surjan nuevas ideas y odio dejarlas por ahí sueltas :P Además también estoy escribiendo una especie de fanfic y pues quiero saber sus opiniones con respecto a postearlas por aquí. Sin más os dejo el capi:


Capítulo 1
M
e he pasado la noche en el hospital, no me he querido separar de su cuerpo. Supongo que se llevarán hoy su cuerpo: para investigar las causas del asesinato.
A mí supongo que me llevarán con lo servicios sociales para decidir dónde me colocan, puesto que no tengo más familia. Nunca llegué a conocer a mis abuelos y mi padre murió hace tres años. Fue en un accidente de avión; no hubo supervivientes.
La habitación está muy silenciosa, es normal, pero no me gusta que haya tanto silencio. Me recuerda que mi madre se ha ido, que ya no va a volver. NUNCA.
Es la típica habitación de hospital, hay dos camas, separadas por cortinas y dos pequeños sofás, uno a cada lado de la habitación.
Una de las camas está vacía, en la otra se encuentra el cuerpo de mi madre: la trajeron aquí al llegar para intentar reanimarla. No lo consiguieron. Quisieron llevarse el cuerpo enseguida, pero lo dejaron ahí cuando les supliqué que me dejasen despedirme de ella. Llevo toda la noche llorando. No creo que me queden ya lágrimas.
La puerta se abre de repente y entra una de las enfermeras, acompañada de dos hombres.
—Es la hora —, me dice—. Espera fuera.
Echo una última mirada dirigida al cuerpo de mi madre, para despedirme, y salgo de la habitación. Cuando me encuentro fuera me dirijo hacia unas sillas que hay fuera y me siento a esperar, no sé bien el qué.
Después de esperar un rato, veo que vuelven a salir con el cuerpo y que se lo llevan por el pasillo. No sé que habrán estado haciendo ahí dentro.
Veo que se acerca alguien por el pasillo: es una chica. Tiene una corta cabellera negra. Sus ojos son de un azul intenso y es bastante alta. Lleva una camiseta azul sin motivos y de manga larga, unos vaqueros de color claro y unos zapatos con plataformas. Seguramente será por eso que parece tan alta.
—¡Hola! Eres Lily Yalímels, ¿verdad? —Dice con voz amable.
—Yo me llamo Kate, soy policía. Yo investigaré e caso de tu madre. El caso es que los servicios sociales tiene una familia de acogida que está dispuesta a acogerte. Ahora te voy a llevar con ellos, pero antes quería hablar contigo.
»No te preocupes por nada, ¿vale? Vamos a encontrar al asesino de tu madre. Y se te tendrá informada de todo para que te vayas tranquilizando. Sé que todo esto es difícil, pero lo superarás —añade con una sonrisa.
¿Pero y ella qué sabrá si lo superé o no?
—Gracias —consigo decir sin parecer demasiado borde. Se levanta y me mira, indicándome que ya nos avmos. Echamos a andar por los interminables pasillos, hasta que al fin salimos del hospital
*****
Después de lo que parecen horas, por fin llegamos. Kate para el coche frente a una casa y nos bajamos.
Es una casa bastante grande. Por fuera es toda azul, con el porche y los marcos de las ventanas blancos; me recuerda al mar. En el porche esperan los que, supongo, serán mi familia de acogida. Ella tiene el pelo largo y rizado, de un rojo intenso; tiene una gran sonrisa que le cubre toda la cara. Lleva una camiseta azul con un jersey blanco y corto, que deja entrever parte del estampado de esta, unos vaqueros y unas botas marrones que le llegan hasta la rodilla. Parece bastante joven, no tendrá más de treinta años. Él parece igual de joven, quizás un poco menos que ella. Es moreno y de ojos verdes. Lleva una camisa de cuadros con unos vaqueros.
—¡Hola, Lily! —me dice ella de forma efusiva, se nota que está emocionada—. Yo me llamo Kim y él es Harry.
—Hola.
—Todavía está un poco conmocionada. Es posible que le cueste un poco.
—Es comprensible. Esta mañana han traído algunas de tus cosas y tenemos que hablar del resto de ellas. ¿Sabías que tu madre tenía testamento hecho? Aunque supongo que estarás cansada. ¿Prefieres subir a tu habitación a descansar?
—Sí, por favor.
—Bien, pues sígueme. Kim, cariño ¿arreglas tú las cosas con Kate? —me dice Harry.
—Sí, sí, tranquilo. Ves con ella.
Harry abre la puerta principal del todo, también blanca, y me hace un gesto con la mano indicándome que entre. Lo primero que veo al entrar son unas escaleras que llevan al piso de arriba, también blancas. Estoy empezando a pensar que esta familia tiene cierta obsesión con el blanco. La habitación a la derecha de la entrada es un pequeño saloncito, y la de la izquierda es una habitación de matrimonio. Supongo que será la de Harry y Kim. Debajo de las escaleras hay un pequeño aseo. Harry me lo va enseñando todo, para que me sea familiar, me dice. Al otro lado de las escaleras, en su parte trasera, se encuentra la cocina, con una puertecita que da al jardín trasero. Por fin subimos las escaleras; la parte de arriba solo tiene un par de habitaciones y un baño mucho más grande.
Harry me indica cuál es mi habitación y se despide para dejarme descansar. Mi habitación está pintada de morado, aunque dispone de pocos muebles. Hay un pequeño armario, un pequeño escritorio y una cama, todos estos muebles blancos, cómo no. Ahora estoy completamente segura: están obsesionados con el blanco.
Veo que hay varias de mis cosas sobre la cama, como me ha dicho antes Kim. Las dejo en el suelo y me tumbo, la verdad es que estoy realmente cansada.

*****

Tardo horas en despertarme y cuando lo hago ya ha oscurecido. Tengo tanta hambre que me comería un hipopótamo, llevo sin probar bocado desde ayer. Aunque es culpa mía, he sido yo quien se ha negado a comer.

Bajo las escaleras despacio, intentando no hacer mucho ruido. Veo una luz que proviene del salón y me dirijo hacia allí.

—Ya te has despertado, debías de estar muy cansada. ¿Tienes hambre? —Asiento con la cabeza—. Ven, prepararemos algo —dice Kim mientras se levanta y se dirige hacia la cocina.
—¿Dónde está Harry? —digo tras buscarlo unos minutos.
—Oh, ha salido. Trabaja en el centro comercial, es portero. Vigila que nadie entre a robar. Tiene turno de noche, no volverá hasta mañana por la mañana.
—Espera un momento, pero, ¿qué hora es?
—Las diez, has pasado el día durmiendo —dice mientras fríe un filete y unas pocas patatas.
—Es que he pasado la noche en vela.
—Pues venga que hay que recuperar energías: a comer. —Añade tras servirme la cena en un plato.
En cinco minutos me lo he comido todo y pido repetir, Kim me prepara más encantada. No debe de haber mucha gente que aprecie su comida.
Más tarde, mientras vemos la televisión en el salón, Kim me pregunta:
—¿Cuál es el colegio al que vas? ¿Está muy lejos de aquí?
—Voy al I.E.S Berdín. Aunque está bastante lejos de aquí, creo; el llegar del hospital hasta aquí se me ha hecho eterno y para llegar desde el insti hasta el hospital hay que pillar dos buses, por lo menos.
—Entonces estará a unas tres horas de aquí más o menos. Me temo que no puedes ir a un instituto que esté tan lejos, a no ser que quieras levantarte a las cuatro de la mañana. Te tendremos que cambiar al I.E.S Deflamads que está aquí al lado. Mañana iremos a pedirte una plaza para… ¿primero no?
—Sí, primero de la ESO.
—Perfecto, mañana iremos.

*****

Al día siguiente después de desayunar vamos al instituto. La secretaría que nos recibe es bastante borde, para qué engañarnos.
—Buenas tardes, venimos para matricular a Lily. He hablado con usted ésta mañana.
—Sí, ya me acuerdo. Rellene estos papeles.
—¿Tiene un bolígrafo?
—Tome el dichoso boli. Y ahora, si me disculpa. Tnego muchas cosas que hacer.
Unas horas después volvía a casa con la lista de los materiales necesarios. Me habían metido en 1ºC. Empezaría mañana mismo.
No es que me hiciese mucha gracia el tener que cambiarme de instituto, la verdad, tener que volver a empezar, con todo lo que ello conlleva. Aunque no perdía nada: allí no tenía amigos, ni familia, no tenía nada. Absolutamente nada. Estaba completamente sola con unos desconocidos que se preocupaban por mí e intentaban ayudarme, y se lo agradecía completamente-. No es que no me gustase que lo hicieran, es solo que ni siquiera los conocía, no sabía por qué lo hacían, aunque intentaba no ser muy borde con ellos, bastante hacían por mí. En ese momento empecé a notar como si alguien nos estuviese siguiendo, (recordar que iba de camino a casa, aunque estuviese sumida en mis propios pensamientos). Era más bien un presentimiento; alguien nos seguía, aunque no estaba segura del todo. Me giré de pronto y me fijé en cualquier cosa que pudiese esconder a alguien, pero no vi a nadie.
—¿Estás bien, Lily? —Me pregunta Karen preocupada.
—Sí, es que me ha parecido ver… No importa, seguro que no era nada.
En ese momento no me di cuenta de lo equivocada que estaba, tuvieron que pasar muchas cosas para que me diese cuenta.

Eso es todo^^ Abrazines (:


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