martes, 18 de septiembre de 2012

Relato corto: Adiós

Hola, hola soñadores!!^^ Hoy vengo con un nuevo relato :D Es algo triste, pero me ha salido así xD Sin más os lo dejo:


Adiós
Los insultos llueven por todas partes. También vienen empujones, golpes, puñetazos… Acoso. Maltrato. Esto es lo que sufre Miley a diario. Lo único que necesita es ayuda, una mano amiga que le ayude a salir de este buque en el que ha caído. Pero nadie lo hace, y quien lo hace luego le traiciona. Así es la vida: a veces justa, otras no tanto. Es lo que le ha tocado vivir. Y no se queja, al menos no mucho. No es feliz. Su vida no tiene sentido. Su padre, un adicto a las drogas y al alcohol llega a casa todas las noches fatal y lo único que hace es maltratarla y violarla. Sí, violarla. Desde los nueve años.
Todos eran felices antes, hasta que pasó el accidente. Cuando Miley cumplía ocho años ella y sus padres iban en coche camino del zoo, cuando un coche en dirección contrario se les cruzó de frente. Su madre entró en coma, muriendo seis meses después, su padre sufrió heridas muy graves, al igual que Miley. Después de que su mujer muriese el padre de Miley se refugió en las drogas y la bebida, ya que la culpa lo corroía por dentro. Desde entonces Miley paga cada noche por ese fático accidente, cuando su padre se volvió loco.

Miley acaba de llegar a casa después del colegio, allí tampoco le va mejor todos se ríen de su sus heridas, o de lo torpe que es ya que siempre ha dicho eso para no admitir la triste verdad: que su padre la maltrata. Se abre la puerta de casa, Miley se asusta. Luego se tranquiliza. No seas tonta, es pronto, papá no llegará hasta la noche. Pero se equivoca. Su padre ha venido antes y esta vez peor que nunca.
—Miley, cariño, ¿dónde estás? Ven a que papá te vea. —La llama.
Miley no sale de su escondite, permanece escondida debajo de su cama oyendo como su padre se va acercando y va mirando por la habitación.
—Miiiiiley. ¿Dónde estás?  Vamos, sal, no voy a hacerte daño.
Pom. Pom. Los pasos se escuchan cada vez más cerca. Y, desgraciadamente su padre al fin la descubre.
—¿Qué hacíais ahí, niña estúpida? ¿No ves que te estoy llamando?
Otra vez no, piensa Miley. Pero la pesadilla se hace realidad una vez más.

Ya no puede más. Se acabó, piensa. Mira a su padre: está tan dormido que no se enterará de nada. Abre una ventana. Y así se suceden sus últimos segundos de vida infeliz, ha saltado por la ventana. La muerte es inminente. Por fin será feliz, ya nadie podrá hacerle daño.

Eso es todo^^ Besosos de osos^^


1 comentario:

  1. Es muy triste, pero me ha gustado tu manera de escribir y la historia en sí, también. :)

    Has puesto fático en vez de fatídico.

    Besos :)

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