viernes, 2 de noviembre de 2012

Las apariencias engañan: Capítulo 8

¡Hola soñadores! Después de darle vueltas, pensarlo, repensarlo, hablarlo con mis amigos... Decidí que ¡qué leñes! Es mi blog, es mi historia, y a mí me gusta y punto. ¿Que no llama la atención? ¿Que no gusta a la gente? y por eso no se lee, ni nadie la comenta. Me da igual, me jodió, sí bastante, lo que me pasó con la última entrada, fue bastante chasco, la verdad. Y con lo pronto que me desanimo estuve por seguir escribiendo solo para mí y cerrar el blog. Pero aquí estoy, resurgiendo de las cenizas (? porque estoy segura de que ahí fuera hay alguien a quien sí le gustará la historia, solo que todavía no la ha descubierto, y eso es lo único que me importa. Así es que dejando de lado el discursito que me he montado, os dejo el capítulo ocho para que cuando esa persona a la que le guste la historia llegue lo disfrute :P

Capítulo 8
En casa de un ángel y un demonio
L
ucas da vueltas por el salón, de vez en cuando le echa una mirada de reojo a Raúl. Este también le mira, pero tampoco dice nada. De repente, Lucas explota:
—¡¿Por qué Raúl? ¿Por qué coño has hecho eso? ¿Por qué le has dicho nada?! ¿Por qué tenías que jodernos a los dos? No podías contentarte con haber perdido honestamente y haberlo aceptado, no el señorito tenía que coger y pedirle perdón. Siempre hacéis lo mismo. Siempre tenéis que pedir perdón los ángeles, ¿no? ¿Y qué harás cuando tú jefe se enfade contigo por haber perdido la apuesta?
—Tú lo has dicho, somos ángeles y los ángeles piden perdón, como también perdonan. A mí sabrán perdonarme, porque he hecho lo correcto, si yo he perdido ha sido honestamente. Tú, sin embargo, has ganado haciendo trampas, haciendo daño a una buena persona. ¿Entiendes lo que has hecho?
—Ajá —contesta en actitud de pasar de todo lo que le ha dicho.
Lucas sigue paseando por la habitación, de un lado para otro, al parecer está nervioso, aunque no se sabe el porqué. Llaman al timbre y Lucas por fin se sienta, malhumorado, mientras Raúl se dirige a abrir. Es Annie.
—Bien, empieza a cantar. Estoy esperando una explicación —dice mientras se cruza de hombros.
—¿Para qué quieres que cante? —pregunta extrañado.
—Que cantes no. Es una frase hecha, un dicho, significa que empieces a decir lo que me tengas que decir. —Dice exasperada.
—Ah, ya, está bien. Siéntate.
—Gracias, pero estoy bien así.
Raúl empezó a contarle todo. Que los ángeles y los demonios jefes infiltran a ángeles y demonios de grado menor en su mundo para tener mejor vigilados a los humanos, y que ellos dos habían sido elegidos para vigilar el secuestro de Sandra. Lucas escuchaba a regañadientes, no quería tener que ver nada con todo eso. Cuando su jefe se enterase de que había permitido que una simple humana descubriese su mundo y el porqué de que estuviesen allí, lo torturarían hasta que se cansasen de jugar con él, entonces lo matarían.
—Es decir, que me utilizasteis solo porque vuestros jefes os mandaron investigar el secuestro de mi amiga y dijisteis nos juntamos con ella y que haga todo el trabajo. Creía que los ángeles eran buenos y los demonios malos, me lo hubiese esperado de Lucas, pero no de ti.
—¡Mira, si al final la chica te va a conocer mejor que tú!
—Cállate, tú tampoco vas a salir ileso.
—Fueron nuestros jefes, ellos nos lo pidieron. Annie… lo siento, se suponía que no te podíamos decir nada.
—Un poco tarde chica, ahora ya lo sabes todo y los que se lo van a cargar vamos a ser nosotros.
—Bueno yo por vosotros, primero me utilizáis y después cargáis con las consecuencias, estamos en paz.
—¿Cómo?
—Que os perdono, pero solo porque ahora vosotros os la vais a cargar por haber jugado conmigo.
—La chica es lista.
—Cállate.
Después de aquello nuestros chicos no volvieron a discutir porque hubiesen utilizado a Annie, pero sí siguieron investigando el caso de Sandra. Annie les contó lo que había averiguado en la comisaría.
En una casa alejada de allí
Sandra y Jake bajan corriendo al comedor, bajo la atenta mirada de todos. Todas las chicas están sentadas en el suelo comiendo sobre unas cajas, siempre es igual, las sientan en el suelo y les dan las sobras de su comida para que se las repartan como puedan. A Sandra le han guardado un poco, pero Jake tiene que ir a la otra habitación a comer con su padre. Se despide apenado de todas y se dirige allí, no puede hacer nada por ellas, por mucho que quiera. En la otra habitación hay una mesa, una cocina y un frigorífico y una despensa cerrados con candado, para evitar que las chicas puedan robarles comida.
—¿Dónde has estado toda la mañana? No te he visto por ninguna parte. ¡Cómo me enteré de qué has estado otra vez con…
—He estado en mi cuarto, durmiendo. Ayer salí a correr por la noche y me acosté muy tarde, ¿algo más, padre? —dice, pronunciando la última palabra con desprecio.
—No me hables en ese tono, o sufrirás las consecuencias de tus actos, tú verás. Siéntate a comer. Esta tarde necesitaré que me ayudes otra vez. Van a llegar unas pocas más.
—¿Más? ¿Quieres joderles la vida a más chicas? —Dice alejándose, en vez de yendo a sentarse.
—¿Cuántas veces tengo que decirte que no me hables en ese tono? Te la estás jugando.
—Tú sí que te la estás jugando, algún día la policía te encontrará, y todo el dinero que estás sacando de esto se irá a la mierda y tú a la cárcel, entonces empezaré a ser feliz.
—Mientras vivas bajo el mismo techo que yo harás lo que yo te diga, ¿está claro?
—No, no está nada claro —dice cruzándose de brazos y desafiando su padre con la mirada.
—Ven aquí niñato, que vas a ver lo que es bueno.


2 comentarios:

  1. Hola!!
    Mira yo sinceramente creo que no deberías preocuparte tanto por lo que dicen los demás ya que por lo general el mundo se deja guiar por lo que hace la mayoría y cuando se trata de algo nuevo y diferente no lo toman mucho en cuenta porque la gente teme de lo nuevo. Tu mientras te sientas cómoda con lo que escribes, todo bien sigue con lo que estás haciendo y ya sabes que como madrina tuya si necesitas ayuda por favor no dudes en pedírmela si?? Besos!!

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    1. Yo me siento cómoda escribiendo las historias que escribo, pero por lo que me como la cabeza es por si a la gente le gusta porque si no les gusta entonces no comentan y un blog sin comentarios no es nada xD Claro que sí^^ Si tengo algún problema yo te lo pido ;)

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