domingo, 30 de diciembre de 2012

Keyla

¡Hola soñadores! Hoy os traigo un nuevo relato corto ^^ Así es que sin más os lo dejo ;) Por cierto ¡Feliz Navidad! y que espero que mañana entréis bien al año ;D


Keyla
—Esta niña no sobrevivirá en este mundo. Es mejor que muera ahora que el que sufra el resto de su vida —dijo el anciano médico.
—¡NO! —dijo ella—. Sobrevivirá. Será fuerte y me tendrá a mí para apoyarla siempre.
—Yanis, sabes que haría lo que fuera porque las cosas no fueran así, pero no está en nuestras manos. La harán sufrir toda su vida, sólo porque es diferente del resto y cuando el comité elfíco la descubra: morirá. ¿Es esa la clase de vida que quieres para tu hija?
—No, pero tampoco quiero…
—Yanis —dijo interrumpiéndole—, si no lo hacemos nosotros lo harán ellos. Sabes como son.
—Pues la esconderé del comité elfíco, nunca la encontrarán —dijo con mirada desafiante.
En ese momento entró en la pequeña sala otra elfa, con un bebé entre sus brazos que no paraba de llorar.
—Madre, creo que tiene hambre. No sé qué más hacer para que pare de llorar.
—Tráemela, cariño.
Yanis cogió a su hija en brazos. La amamantó hasta que la pequeña quedó saciada por completo y la depositó en su futura cuna. El anciano médico las observaba con aire pensativo.
—Yanis —le dijo—. Creo que hay una manera de que sobreviva y sea feliz, pero será difícil y muy duro. Y lo peor de todo: no sé con seguridad la existencia del lugar al que te enviaré, podría ser un viaje en vano.
—Háblame de él, haré lo que sea.
—Cuentan que hace mucho tiempo nació un niño en un poblado de hombres lobo. Ese niño creció y cuando llegó a la edad del cambio y se transformó en lobo, ese lobo no tenía pelo. No fue aceptado por los demás y tuvo que huir para no morir.
»Cuentan que en su larga huida encontró a más como él: que no habían sido aceptados por su comunidad y habían huido para no morir. Su larga huida acabó en un viejo castillo. Al hombre lobo se le ocurrió que podía transformar ese castillo en un colegio en el que se podría educar a todos aquellos seres que no habían podido ser educados porque habían estado toda su vida huyendo. Si consiguieseis llegar hasta allí, quizás la niña podría ser feliz.
—Partiremos mañana mismo. Y no podrás decirme nada que lo impida.
—Yanis tienes que descansar.
—No descansaré hasta que sepa que mi hija va a vivir en un mundo en el que nadie será cruel con ella por ser diferente.
—Como quieras, pero espera al menos un par de días para que estéis lo suficientemente descansadas y preparadas para el viaje, ¿de acuerdo?
—Está bien.
—¿Ya te has decidido por un nombre?
—Keyla, se llamará Keyla.
               
 Eso es todo! Pasad una agradable nochebuena ^.^

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¡Gracias! Pero solo era... un fragmento (?) relato (?) No sé si seguirá :P

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