sábado, 12 de enero de 2013

What doesn´t kill you makes stronger: Capítulo 6

¡Hola soñadores! Hoy os traigo el capítulo 6, pero antes de dejároslo una nota aclaratoria. Resulta que soy así de despistada y he cambiado parte del último capi, solo una pequeña cosa y es que cuando Jake le dijo su nombre a Lily le dijo que se llamaba JK, no Jake y se me fue la bola y Lily sin ton ni son empezó a llamarlo Jake xD Por lo que, como veréis en este capítulo, Lily le llama JK. Y además otra nota aclaratoria es que, sufro una especie de obsesión con los nombres ingleses pero solo me sé unos pocos xD Por lo que suelo usar los mismos, pero como ya me he cansado de usar los mismos y ya tenía un Jake en "Las apariencias engañan" al Jake de esta historia se lo he cambiado y ahora se llamará Jasper (también nombre inglés jijiji). Y eso es todo, sin más, os lo dejo (:


Capítulo 6
Monstruos
[Jasper]
—¡Arriba! ¡Venga, a levantarse!
—Cinco minutos más…
—Venga, que no soy tu madre. Tenemos que alejarnos más si no quieres que nos encuentren. ¿Me vas a hacer ir a levantarte?
—¿Y que pasa si nos encuentran? Que lo hagan —dice mientras se da media vuelta.
—Que nos llevarán a mí de vuelta al centro de menores y a ti a un orfanato ¿es lo que quieres?
—No —suelta enfurruñada.
—Pues venga ¡a levantarse!
—¿Y si no qué? ¿Qué harás?
—¿De verdad, Lily, que quieres probar suerte?
—¿Qué haces si no me levanto y me quedo todo el día vagueando en la cama?
—Te tiro un cubo de agua.
—No te atreverás…
—Si te levantas no, venga. —Le cojo de la mano para levantarla de la cama, pero algo extraño pasa, algo que no me esperaba.
De repente, al cogerle de la mano, me llevo conmigo sin querer uno de los guantes que lleva puestos desde que la conozco. Al segundo siguiente veo como abre los ojos de par en par con el miedo incrustado en ella e intenta quitármelo de las manos. Una especie de descarga eléctrica me atraviesa, algo me golpea contra el pecho y me tira hacia atrás, haciéndome golpear contra uno de los armarios de la casa. Nota astillas a mi alrededor y me duele todo el cuerpo, sobretodo la cabeza. Ha sido un buen porrazo.
No encuentro la lógica a lo que acaba de pasar. Cierro los ojos, aturdido. Me toco la cabeza para frotarme el chichón que creo haberme hecho y un líquido espeso cae por mi mano. Mierda. Parezco haberme hecho alguna herida grave al golpearme.
—¡Oh Dios! ¿Estás bien? —dice Lily levantándose a prestarme ayuda.
—¿Cómo demonios…?
—¡Lo siento! No lo controlo, te dije que no debías tocarme. Espera —busca entre los armarios en busca de algo de papel.
—Está todo vacío, Lily. Levanta esa tabla —digo señalándosela— ahí debería haber una bolsa… —Empiezo a sentir los ojos pesados—. Mira dentro… de la bolsa… —Se me acaban cerrando los ojos y ya no veo más.
[Lily]
Hago caso a lo que me dice y abro la bolsa que estaba bajo la tabla corriendo. Dentro no hay más que viejas prendas sucias y medio desgarradas. ¿Para qué diablos quiere…? Se me enciende la bombillita y desgarro una camiseta, corro hacia donde JK y le pongo la camiseta alrededor de la cabeza, a modo de venda.
Lo intento levantar y, como puedo, lo arrastro hasta la cama y lo acuesto. Miro a mi alrededor a la búsqueda de algo con lo que poder limpiarle la sangre y localizo un cubo de agua. No tiene ideas buenas este chico, pretendía tirarme el agua de verdad… Cojo otra de las prendas y la mojo en el agua, que se ensucia un poco por el contacto pero es lo único que tengo. Le limpió como puedo la sangre de la cabeza y le mojo un poco la cara para que despierte.
Al fin, después de veinte minutos de intentar que despierte y del sufrimiento por no saber qué hacer consigo que despierte. Abre los ojos poco a poco, me mira y sonríe.
—Eres peor que un arma mortal —bromea.
—No tiene gracia, JK. Casi te mato.
—No ha sido culpa tuya, solo un accidente. Estoy bien de verdad.
—No lo estás hay que llevarte a un hospital.
—¡NO! —exclama—. Ni se te ocurra llevarme a un hospital, ¿está claro? Nunca, jamás de los jamases. Pase lo que pase no lo hagas.
—Pero… pero tiene que verte un médico —digo asustada, si nadie se lo cura perderá demasiada sangre, la venda no aguantará mucho tiempo.
—Tranquilízate ¿vale? Tengo un colega en el sitio al que vamos, él me ayudará. Es médico.
—Pero ¡¿cómo pretendes ir hasta allí si no te puedes ni mover?! ¡Que te has desmayado por si aún no te ha quedado claro!
—¡Relájate, ¿vale?! Estoy bien, he salido de situaciones peores que esta. Pero ahora quiero que me expliques qué mierdas ha pasado antes.
—No lo sé… Yo solo… No sé lo que es… Cuando la gente me toca… No lo sé ¿vale? Es algo que me pasa, por eso tengo que llevar guantes, punto no hay más. Soy una especie de monstruo, eso es todo.
—No eres un monstruo ¿vale? Respira, tranquilízate.
—Vale —digo inspirando y expirando— Ya.
—Bien ahora dime ¿qué pasa cuando tocas a la gente?
No puedo decírselo, si lo hago verá que realmente sí soy un monstruo y me dejará aquí tirada. Mi parte racional me dice que no lo haga, pero hay otra parte que me dice que él no es como el resto de personas que puedo confiar en él. Esa parte, se equivoca.
—Los congelo, congelo todo con solo tocarlo. —Se le abren los ojos de par en par, sabía que no tenía que confiar en él. Empiezo a recoger mis cosas.
—Espera ¿qué haces?
—Me voy, me largo. Pensaba que serías distinto pero veo que me equivocaba, eres igual que el resto de personas. Para ti también soy un monstruo.
—No vuelvas a decir eso ni en broma. No eres un monstruo ¿vale? No, no lo eres. Si lo eres, yo también.
—¿Por qué? —le digo sentándome en la cama de su hermana.
—Porque soy igual que tú.
—¿Igual?
—Bueno está claro que soy más guapo, más inteligente, más divertido…
—Más egocéntrico, chulo, creído… —le digo con un ligero tono de enfado.
—Pero soy igual porque también tengo habilidades.
—¿Habilidades?
—Exacto, congelas a la gente y eso es una habilidad…
—Una maldición querrás decir —digo interrumpiéndole.
—No, una habilidad, un poder. En algún momento te vendrán bien ya lo verás, te lo digo por experiencia propia.
—Y ¿tú qué haces?
—Fuego, ya te lo dije.
—No en serio, aparte de saber hacer fogatas.
—Hago fuego, Lily. Puedo hacer aparecer fuego donde quiera.
—Así es como rompes las cámaras en los supermercados ¡les prendes fuego!
—Exacto, así que si tú eres un monstruo yo también lo seré. Y ahora basta de cháchara ayúdame a levantarme, nos queda un largo camino hasta llegar al próximo pueblo.

Besosos de osos!


2 comentarios:

  1. Bueno, bueno... ¿Sabes? Me di cuenta de lo de JK, pero no dije nada, igual se llamaba Jake King xD En fin, el cambio de nombre no me importa mucho, nunca es bueno llamar a dos personajes igual porque puede crear confusión. Así que así también está bien.

    Pobre Jake digo Jasper D: Aunque por otra parte era necesario, ambos han descubierto que cada uno tiene poderes. Yo al principio pensaba que el de JK era la energía pero ya veo que es el fuego... Fuego y hielo, buena combinación. Aún así Jasper sabe controlarlo ¿no? De lo contrario llevaría también guantes para no ir quemando a la gente si la tocara...

    Me encanta JK, de verdad, es algo creído, pero... no sé, no es petulante como otros personajes tiene su gracia, y eso lo demuestra cuando ha intentado consolado a Lily.

    En fin, ¿cuándo me darás otro? :3

    Saludos.

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    1. Perdón, "intentado consolar". Se me ha colado D:

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