sábado, 11 de mayo de 2013

Waht doesn´t kill you makes stronger: Capítulo 9.

¡Hola soñadores! Hoy os traigo el capítulo 9 de esta novela :)


Capítulo 9
Traicionados
[Jasper]
Me despierto sobresaltado de repente. Debí de quedarme dormido soñando con Kim. Oigo gritos que vienen desde abajo, eso debe de ser lo que me ha despertado. Escucho con atención y me doy cuenta de que es Lily: está pidiendo auxilio.
Me levanto corriendo de la cama, tan rápido que hace que me maree. Estoy a punto de salir corriendo por la puerta en ayuda de Lily cuando unos hombres se me empiezan a acercar. Los dos hombres llevan sendos trajes de color verde oscuro, con camisa blanca y corbata a juego con el traje. El primero, de pelo castaño y ojos marrones; y el segundo rubio, con ojos verdes. Su expresión no me gusta un pelo.
—¿Quiénes son? ¿Qué es lo que quieren? —les digo, preparándome para defenderme.
No me contestan, pero se siguen acercando a mí. Me apresan cogiéndome por los brazos y empiezo a patalear y a gritar en busca de auxilio. Entonces veo a Peter que está subiendo por las escaleras y se me iluminan los ojos. ¡Estoy salvado! Pero me asombro todavía más cuando me dice:
—No te risitas, JK. Será peor. Es mejor que te quedes tranquilito y dejes que te llevemos a la furgoneta. Ellos solo están haciendo su trabajo, no te harán daño.
—¡Y una mierda! —exclamo mientras hago prender fuego la americana de uno de los dos hombres.
El hombre me suelta y se tira al suelo para intentar apagarla. Mientras, yo me deshago del amague y consigo escapar saliendo corriendo escaleras abajo. Una vez abajo no consigo localizar a Lily por ninguna parte. ¡Mierda!¿Dónde estás? Empiezo a buscarla por toda la estancia, corriendo lo máximo que puedo. Pronto tendré a los hombres de nuevo encima, no creo que la distracción del fuego los duro mucho. Termino de buscarla en el salón y me dirijo a la cocina pero tampoco se encuentra ahí. ¿Dónde rayos te has metido? Oigo como los hombres empiezan a bajar y los veo ya en las escaleras, entonces abro corriendo la puerta y salgo a la calle. Que Lily se las apañe sola, no pienso dejar que me atrapen, pienso. Aunque no sé a quién pretendo engañar porque sé perfectamente que no la dejaré sola y que no me iré sin ella.
Una vez fuera miro a mi alrededor y veo una furgoneta blanca aparcada delante de la verja que separa la villa del parque. Veo que tiene las puertas abiertas y echo a correr hacia ella. Entonces descubro dónde estaba Lily. Me acerco corriendo al maletero de la furgoneta y la veo tirada en él, con los brazos y pies atados y unas cintas alrededor de los ojos y la boca. Uno de los hombres sale de la casa y comienza a correr hacia mí. Sé que no me va a dar tiempo de desatar a Lily así es que la cojo en brazos y salgo corriendo como alma que lleva al diablo, no pienso dejar que nos atrapen.

*        *        *

Llevamos media hora corriendo, más o menos. Sigue siendo de noche, o tal vez sea ya de madrugada, no estoy muy seguro. Lo que sí sé es que está todo oscuro y que me cuesta correr sin tropezar con nada y con Lily en brazos. Por el camino le he dicho que era yo, para que estuviese tranquila, pero se me dificulta bastante intentar quitarle la cinta de los ojos o de la cara.
Cuando me parece que nos hemos alejado ya bastante le desato todos los amagues.
—¿Estás bien?
—Eso creo. Gracias, ya sabes, por salvarme y eso.
—Lo importante es que estás bien. ¿Puedes caminar?
—Sí, creo que sí.
—¿Y correr?
—Eh… Llevo media hora sin poder ver nada, creo no. Estoy un tanto desorientada.
—Venga, yo te ayudo.
Le cojo del brazo para dejar que se apoye en mí y servirle de apoyo para que pueda andar bien. De vez en cuando echo una ojeada por detrás nuestro pero parece que nadie nos persigue. No puedo creerme que Peter me traicionara, nunca lo hubiese pensado y todavía no me lo creo. Hago bien en no confiar en nadie, visto lo visto cuando confías en alguien te traiciona. Aunque creo que puedo confiar en Lily, quiero decir es tan indefensa y me recuerda tanto a mi hermana que no creo que pase nada por confiar en ella. No creo que me traicione, sin mí está perdida.
No puedo evitar preguntarme si esos hombres eran de la misma clase que los que se llevaron a mi hermana hace años.

[Lily]
Caminamos y caminamos sin parar. Creo llevar tanto tiempo caminando que ya no siento ni las piernas. Ha amanecido y mi estómago me gruñe reclamándome el desayuno que no le he dado. Aún no me he atrevido a preguntarle a JK quiénes eran esos hombres, y no sé si me atreveré. Tampoco es que quiera saberlo. En estos momentos lo único que me gustaría es poder acurrucarme en mi cama y dejar que todo mi alrededor desapareciese. No, mi cama no. Nunca más volverá a ser mi cama, ni siquiera sé si algún día volveré a tener una cama fija.
—Creo que es seguro parar aquí a descansar —me dice JK sacándome de mi ensoñación.
—Genial porque estoy realmente muerta —digo tirándome en el banco.
JK se sienta a mi lado, percibo lo tenso y alerta que está.
—JK, ¿quiénes crees que eran esos hombres?
—No lo sé, Lily, no lo sé.
—¿Qué hubiese pasado si…? Ya sabes, si nos hubiesen atrapado, ¿qué pensaban hacer con nosotros?
—Probablemente utilizar nuestros poderes en su propio beneficio.
—JK… Tengo miedo, ¿qué pasará si nos encuentran?
—No nos encontrarán, ¿vale? No dejaré que eso pase. Mientras yo esté a tu lado, no te pasará nada, peque. Confía en mí —dice mientras me abraza e intenta reconfortarme—. Escúchame bien, ahora ya no es solo cuestión de escaparse, es cuestión de vida o muerte. No podemos dejar que nos encuentren, porque si lo hacen estaremos perdidos. Tenemos que poner tierra de por medio con esos hombres sea como sea.
—¿Vamos a seguir huyendo?
—Y lo más rápido que podamos. Venga, se acabó el descanso: hay que seguir.
Me pongo en pie y lo ayudo a levantarse. Seguir caminando, creo que eso se va a convertir en mi única motivación, eso y que no me encuentren por nada del mundo.


¡Besosos de osos!


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